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Soñándo con una Esmeralda

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Soñándo con una Esmeralda

Mensaje por Yakumo el Vie Abr 20, 2012 2:30 pm

Era el comienzo del recorrido habitual de William junto a su detestable compañero Grell. Tenían que conducir a los nuevos ingresantes por todo el plantel. De pronto, William notó que una joven chica le miraba mucho. Sin percatarse de que ella era de los que él guiaba además. Grell también lo notó y habló algo serio.

- Yo acompañaré a una mitad por una parte y Will lo hará por otro lado. Estedes vengan conmigo... -Grell tomó a un chico y tomó ferozmente a la joven- Tu también... -Gruñó.
-Grell Sutcliff, ¿Porqué no dejas que yo la lleve? Tu llévate a este chico... -William le pasó a un chico demasiado apuesto con el cabello azul marino y que medía alrededor de 1.80. Grell se estremeció y olvidó a la joven.

William siguió con el recorrido sin darle mucha importancia al anterior incidente. De pronto, mientras caminaban, sintió un toque en su brazo. Volteó inmediatamente y la joven habló algo seria.

- ¿Acaso ese era el Sempai Grell Sutcliff? -Susurró ruborizada
- Si, ese es su nombre. ¿Necesitabas algo de ésa cosa? -MAsculló serio.
- Es que... Tengo cosas que arreglar con él... -Ella miró a uno de sus compañeros y habló mas alegre- Pero me gusta este lado del grupo mas que el de Sutcliff-tentei...
- Tú... -William sintió algo extraño en el interior pero dejó de darle importancia cuando una furia lo hizo moverse al escuchar un grito ensordecedor.
- ¡Will! -Grell se cayó al suelo cuando William cayó- Ya...Acabé...
- Bien... Después de la comida terminaremos el recorrido, si es que aun desean estar aquí. -William miró a la joven que se mantenía seria- ¿Puede acompañarme un momento? -Dijo estirándo su mano a la joven- ME interesa saber sobre su currículum...
- ¿Eh? -Grell y la joven hicieron el mismo gesto
- Pör favor... -William hizo un movimiento veloz que hizo que Grell se pusiera pálido... Había sonreído levemente para esa tipa.
- VAmos Will... Ella no vale tanto... -Dijo serio Grell
- Puede que valga mas que tú. -Atacó Willia, hiriéndo a Grell.
- I-iré... -Dijo avergonzada la joven...


Cuando entraron a la oficina de William, Grell se pegó a la puerta cerrada con llave.

- "Seguramente ella lo seducirá y me despedirán. Esa tipa no me quitará a mi Will..." -Pensó celoso
- Quisiera saber su nombre... -William miró fijamente a la joven.- Ya...Yakumo Tsukiya... -Susurró seria
- Ya veo... -William se acercó a Yakumo y susurró con una sonrisa leve pero mas notoria- Eres hija de Evángeline, ¿Cierto? -La joven le miró sorprendida y bajó la vista ruborizada mientras asentía- Eres igual de bella que ella...
- ¿Usted le conocía? -Preguntó mas ruborizada
- Claro... Ella estuvo conmigo cuando era joven. Estabamos en el mismo salón de clases. Ella vestía de chico a pesar de ser muy femenina. Eso me gustaba de su actitud. -Confesó William
- ¿En serio hacía eso? -PReguntó entusiasmada la joven.
- ¿No lo sabías? -Preguntó serio
- No... No tuve la oportunidad de preguntarle a mi madre...-REspondió
- Entonces ella... -William notó la tristeza de la joven.
- Pero... He sabido mantenerme sola, así que eso sería bien.-Sonrió
- En verdad eres igual a ella... -Dijo un leve ruborizado.

Grell intentó escuchar mas pero guardaron silencio. Intuyó que algo pasaba, así que dejó pasar mas el silencio para investigar.

- "De seguro le dirá a mi Will que besa bien o que es muy bueno en la cama. Hmph!, me enoja esta situación-DEATH!" -PEnsó aun mas enojado


De pronto, Yakumo habló seriamente.

- Entonces... ¿No me dará el trabajo? -Preguntó triste.
- SI te daré el trabajo solo por tus trabajos anteriores pero esos ojos... -Grell recordó los ojos cafés de la chica.
- Es sangre paterna... -Grell intuyó que algo andaba mal. Los ojos Shinigami eran mejor que los de cualquier humano.
- Bien, solo por esta vez lo dejaré pasar. -William se levantó de su silla y abrió la puerta. Grell cayó al suelo.
- G-Grell Sutcliff-tentei... -Dijo ella ruborizada
- ¿Que hacías a solas con ella? -Preguntó celoso
- Hablo con una subordinada. ¿Algún problema? -Dijo serio
- No, pero... -Grell se ruborizó
- Entonces no hay porqué sonrojarse ni reclamar. Ahoravete. -MAsculló William


Grell sintió algo horrendo rasgar su alma pero no dijo nada. Solamente se levantó y se marchó algo serio. William dedicó una mirada a Grell y luego entró a la oficina con rostro tentativo.

(Lo lamento, es mi primer fanfic así que no sé como quedará. ME dice que queda bien al final pero no lo sé. Siento que falta algo)
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Re: Soñándo con una Esmeralda

Mensaje por Ronald Knox el Sáb Abr 28, 2012 1:31 pm

Hermanita, te ha quedado bien. Conozco lo que sigue y sé que tendrás éxito. Te adoro yte deseo un buen fanfic.
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Re: Soñándo con una Esmeralda

Mensaje por Yakumo el Sáb Mayo 05, 2012 7:14 pm

Domo arigatou, Nii-sama!

Secound part!


William volvió a la oficina pero se detuvo detrás de la silla de la joven.

- En realidad... Creo que podría ser tu tutor. Al menos hasta que aprendas lo necesario. -Dijo el shinigami pelinegro de forma seria.
- ¿En serio? -Contestó la joven a la proposición sorprendida. William la miró con algo de nostálgia.
- Si. Si necesitas algo, no dudes en preguntarme. Estaré libre a la hora que desees. -Dijo mas serio aún pues mas gente pasaba cerca de la oficina.
- Si... -La joven sonrió y salió seriamente de ahí.

En ese momento, la escena fué cortada en dos para después volverse a unir descuidadamente.

------------------------------ SALA DE DESCANSO PARA DIOSES DE LA MUERTE ------------------------------

Yakumo caminaba por ahí sin mirar a nadie pues pensaba algo extrañada.

- "¿En realidad me parezco? ¿Como habría sido si le hubiese dicho que yo...?" -La joven interrumpió sus pensamientos al chocar con una cabellera bicolor. Unos lentes cayeron a lado de ella.
- Dios... -El chico tenía la mitad de arriba del cabello de color rubio y la mitad de abajo de color negro. La chica se ruborizó.- ¿Qué fué eso?
- Lo lamento... -Yakumo se apresuró a tomar los lentes y colocárselos con delicadeza. El chico abrió los ojos y la miró algo ruborizado
- ¿Eh? -Susurró ruborizándose ante la voz de la chica nueva.
- ¿Se encuentra bien? -Preguntó sin obtener respuesta- ¿Lo he dejado mal? -Preguntó con mas terror.
- No... Estoy bien. ¿Quién eres tú? -Preguntó sintiendo algo extraño en su interior. Había visto ojos lindos pero ningúno como los de ella.
- Mi nombre es Yakumo T. Reed. Pero la mayoría me conoce como Yakumo Tsukiya. -Dijo algo seria.
- Bueno, yo soy Ronald Knox-¡To Die! -El joven se colocó en una posición y, añadiendo una mueca extraña, la joven echó a reír moderadamente.- Sabía que no funcionaría.
- Lo lamento... Es que me pareció tan lindo... -Dijo añadiendo un pequeño rubor a sus mejillas. Ronald hizo el mismo gesto.
- Bueno... -Dijo rascando su nuca mas rojo aún.
- Lo lamento. Es que busco mi salón... -La chica le mostró un papel a Ronald.
- ¿B15? -El joven echó a reír un poco- Era mi salón. Te acompañaré.
- ¡Gracias! -La joven caminó a lado del rubio y sonrió para sus adentros- "Es muy simpático"

------------------------------ OFICINA DE WILLIAM T. SPEARS ------------------------------
William dejó sus cosas ordenadas en el escritorio color cuervo y comenzó a caminar a la salida sin notar nada extraño. De pronto, sintió algo colgarse de su cuello y robarle un beso en la mejilla. Después de un grito ensordecedor de emoción lo sacara de trance, esa figura roja terminó en el suelo.

- ¡Will, no seas tan malo! -Decía Grell ruborizado por la felicidad de sentir en sus labios la suavidad única de la piel del pelinegro.
- Grell Sutcliff, no sabes la verguenza que acabo de pasar. Debería bajarte el sueldo. -Dijo mas serio.
- ¿Solo por eso? Si supieras lo que pienso hacerte, estaría en bancarrota... -Dijo coqueto mientras el ceño de William se fruncía de enojo.
- Grell Sut-... -Fué interrumpido por la alarma en su reloj que le indicaba que llegaba tarde- Tengo que rime, después hablaré contigo... -LE miró como si el verdadero mal habitara en él y Grell se estremeció- *A solas...*
- B-Bi-bien.... -Dijo Grell temblando de verdadero miedo. Cuando el pelinegro desapareció de vista, Grell habló para si mismo- No~, esa niña me lo quitará. Debo hacer algo para mostrarle a Will que lo quiero solo para mí solita. -Gruñó en el suelo mordiendo parte de su linda cabellera carmesí.

William siguió caminando como si nada hubiera pasado. Lo único que pasaba por su mente en ese momento era la imagen de Evángeline. Esa joven que le robó varias noches sin dormir. Era obvio saber que William nunca había sido así. Que tuvo su etapa de amor. Pues exacamente la tuvo pero no como hubiese deseado. Se había enamorado de Evángeline cuando ella vestía como un chico; esto tuvo que hacerse pues no aceptaban hombres tiempo atrás. El pensaba que se había vuelto loco por seguir incansablemente a un hombre que nunca le haría caso. Parecía algo extraño el que el desapareciera de noche y que a la mañana siguiente llegara tarde a clases si dormía en las instalaciones de ese edificio. Entonces decidió seguir a esa persona tan rara. Cuando llegó a seguir a ese ser a un callejón, notó que se encontraba con alguien. Que ese alguien tocaba su mejilla varias veces y le besaba los ojos. De pronto, la boina que el chico siempre utilizaba cayó al suelo, dejando ver una larga cabellera obscura. El chico con el que se encontraba su amor platónico tenía la mirada roja, insaciable de almas. Un demonio. Amaba a un ser diferente del que se mostraba en su salón. Era una bella mujer. El demonio le arrebató su saco y dejó ver su camisa semabierta con su pecho casi totalmente desarrollado. Parecía de 16 años luciendo de mujer aunque pareciera de 22 años siendo hombre. Hacía muchas cosas en la mañana para ser todo un hombre aunque no le costaba nada a su amigo el deshacerlo en la noche. Un día, había decidido decirle que sabía su verdad pero Evángeline, llamado Charles en ese entonces, apareció antes y lo tomó del brazo llevándolo a los baños y cerrando con llave.

- Sé que sabes mi secreto. -Dijo con voz algo femenina. Sin duda, le preocupaba que podrían decir.- ¿Le dirás a los demás? -Dijo algo ruborizada
- No le diré a nadie... -Dijo algo serio mirándo al suelo mientras se dejaba caer en la pared.
- ¿Porqué? Nunca te he dicho... -Comenzó en forma de reclámo pero se detuvo al comprender la respuesta- ¿Qué dijiste?
- Que no el diré a nadie... -Dijo un poco ruborizado jugando con sus guantes pero sin quitárselos.
- ¿Porqué? No te tengo tanta confianza para que digas eso... -Dijo ella retante.
- Deberías tenerla... -William tomó del brazo a Evángeline y la abrazó tan fuerte que ella escuchó los latidos rápidos del corazón de pelinegro.- Por que yo...
- ¿William-san? -Ella se ruborizó un poco y su palpitación se aceleró aun mas.
- Yo te amo, Evángeline... Y no quiero que desconfíez de mi solo por que casi no nos hablamos. Siento algo profunco por ti pero no se que es... -Dijo mas ruborizado mientras hundía su nariz en la boina de Evángeline.
- Will-... -Fué interrumpida por un beso fugaz de William quien no pudo evitarlo teniendo de cerca a su amor platónico que ya no lo parecía.- Por favor, William-san...
- No me llames así. Dime por algo único que... -William se detuvo al notar que su rostro se calentaba aun mas por el rubor.
- Will... -Dijo con una amplia sonrisa.
- Evangeline... -William besó la mejilla de Evángeline y la abrazó mas fuerte.- No le diré a nadie sobre tu secreto...
- Will... Debes saber algo... Pero debes prometerme algo antes de decírtelo. -Dijo seria
- ¿Qué cosa? -Sonrió levemente
- Prométeme que no dirás a nadie sobre mi secreto. Ni que soy mujer ni lo de mi amigo... -Dijo comportándose algo fría.
- Lo prometo, Evángeline.
- Lo que te quiero decir es que... -La joven se separó un poco de William y bajó la vista- Quiero que sepas que siento algo por ti pero también por alguien más. Así que no sabría responderte a tus sentimientos, Will... -Dijo fría
- No importa. Con que estés cerca de mi es más que suficiente... -Dijo aun mas serio que ella, sin dejar de abrazarla.
- Will... Que tonto e insistente eres... -Dijo ella mientras le devolvía el abrazo

Tiempo después, después de que la joven abandonara por razones personales sus estudios, Evángeline le informó a William que estaba planenado vivir con el demonio. Unión libre, algo que William desaprobaba. Otro poco de tiempo pasó para que Evángeline le informara a William que esperaba un bebé de su novio. William sentía que con cada noticia su corazón se iba encogiendo. Sin embargo, el sentimiento que crecía por ella nunca dejó de existir. Cuando se enteró de un accidente que habían tenido en su pueblo, el decidió salir de su misión. El estaba graduado cuando los niños de Evángeline tenían 3 y 1 años respectivamente. El huyó hacia donde el pueblo y encontró todo en llamas. De pronto, escuchó un par de ruidos en el bosque y subió a ver en un pino solitario cerca del bosque, donde se veía todo. Evángeline luchaba con demonios. Intentó ayudarle pero escuchó otros gritos que, impresionantemente, le llamaron la atención. Era un grito parecido al de Evángeline pero mas agudo, mas jóven. Miró un poco más a la Izquierda y notó que alguien llevaba a una niña de cabello negro y ojos cafés y a un niño de cabello negro y ojos color verde amarillento. El no sabía que hacer y, solo por esa duda, descuidó la imagen de su amada. Escuchó un gemido grande. El tipo que llevaba a los niños y el mismo miraron a la dirección de Evángeline quien tenía su guadaña enterrada en el estómago por un demonio. Ella cayó al suelo desangrándose y Wiliam notó que su Cinematic salía. Los demonios fueron al lado contrario de los niños y William bajó veloz por Evángeline. Notó que, en un princípio, Evángeline sentía algo por William. Solo que este ignoraba a todo el mundo. Sin embargo, el sabía que era ella quien le dejaba las notas en su escritorio. Sabía que su vida se iría en poco tiempo, así que intentó halbar con Evángeline.

- Evángeline... -William tomó su mano enguantada y besó sus nudillos. Ella sonrió y abrió los ojos.
- Will... -Dijo suavemente casi moribunda.- Will... ¿A que viniste, cariño?
- Oh, Evángeline... -Dijo casi rompiendo en llanto inocente.- ¡Evángeline!, ¡¿porqué has luchado sola?!, ¡¿Y tu pareja?!, ¡Pudo haberlos vencido! -Reclamó
- El... -Ella sonrió- El salvó lo que era mas importante para mi. Mis hijos... -Dijo sonriendo al cielo donde la luna se dejaba ver totalmente llena- Una luna muy bella. Así es como te gustan las lunas, ¿cierto? -Bromeó
- Me gustan las lunas pero... Tu eres mas hermosa... -Dijo besándo su mejilla empapada de sangre.
- Oh, Will...Me gusta como... Eres tan cariñoso conmigo aún cuando muero lentamente... -Confesó la joven
- Por favor... No digas eso. -Dijo llorando levemente.
- Will, cariño mío... -Ella sonrió levemente y acarició la mejilla de William- También te amé, aunque no de la manera que querías. Cuida a mi Yakumo... Le he puesto lo que mas te gusta... -Sonrió- Sería tu pareja perfecta...
- Por favor... -William seguía llorando sin saber que le esperaba algo peor.
- Will, te amo, ¿Sabes?. No dejé de hacerlo pero él me apoyó cuando no me veías. Así que decidí volverme hacia él. Ser su dueña como el se volvió mi dueño. -Dijo llorando lentamente mientras su mirada se iba secando- Quiero que sepas que... Fuiste la únca persona que... Marcó mi... Vida... Así de dulce... -Evángeline perdió su mirada y dejó caer su mano que se recargaba en la mejilla de William.

William gritó de terror de perderla y fué en busca de los niños. Los arrebató del brazo de su padre cuando el luchaba con otro demonio y le prometió al demonio que les buscaría un lugar digno. Cuando los colocó separados, nunca pensó que quien cuidaba a Evángeline era alguien que conocía a Grell. Así entró a la escuela de Shinigamis. Cuando volvió a ver a Yakumo así de grande, notó a lo que se refería Evángeline. Era igual a ella y en su nombre había la leyenda Tsuki, que significaba luna en japonés. Tenía lo que a el le gustaba. Sin emabrgo...

- Llego tarde. Si no me apresuro, tomarán en cuenta esto y me atacaran para llegar tarde. Las excuss que tanto odio... -Dijo aprsurándose a llegar al salón B15.

------------------------------ SALÓN B15 ------------------------------
La puerta se abrió de zopetón y William entró para dejar sus cosas en el escritorio, sacar un gis y comenzar a apuntar en el pizarrón. De pronto, la puerta sonó con los nudillos de alguien del otro lado.

- Pase... -Dijo serio sin apartar la mirada del pizarrón.
- Vaya, te ha tocado sempai... -Dijo Ronald sorprendido- Yakumo, aquí es tu salón.
- ¿Yakumo? -Wiliam volteó instintivamente al escuchar el nomrbe y sonrió en su interior aunque al exterior mostraba total desinterés.
- Mucho gusto... -Yakumo sonrió y se quedó parada en el marco de la puerta.
- Entra Yakumo. Ronald Knox, puedes retirarte. -Dijo serio mientras dejaba el pizarrón y cerraba la puerta.
- Pero yo... -Fue lo último dicho antes de que la puerta se cerrara en la nariz del joven.
- Tu nombre, edad, padres y la materia que más te gusta. -Dijo serio William aunque no cabía dudar que el interesado era él.
- Soy Yakumo Tsukiya Reed pero solo díganme Yakumo. Tengo 15 años, mis padres... No tengo...-Dijo seria- Y lo que mas me gusta es la literatura.
- Bien, ahora siéntate... -William comenzó a buscar y el único lugar vacío era entre 4 hombres muy raros.- Entre ellos... -Dijo seco.
- Claro. -La joven se sentó y la mirada de todos los shinigamis fueron hacia ella. No había ninguna mujer mas que ella y una chica de cabello igual de negro pero sus ojos igual de shinigami.

Durante la clase, Yakumo no despegaba su vista de los ojos y el cuello de William y este se mostraba ligeramente nervioso. Los chicos intentaban llamar la atención de Yakumo pero ella solamente reía por cortesía, no por verdadera diversión. Al finalizar la clase, los chicos se fueron y Yakumo se quedó sola en el salón junto a William. Ella cerró con llave y corrió a abrazar a William. Hundió su rostro en el pecho del joven y comenzó a llorar. William no supo reaccionar. Por una parte sabía que estaba mal desde el principio pues estaban ellos solos, encerrados en un salón sin supervisión. Sin embargo no le desagradaba la idea de que ella le abrazara pues parecía desearlo en sus adentros. El colocó sus brazos en la espalda de la joven y ella lo abrazó mas fuerte. William deseó estar en otro momento. No quería que Evángeline pensara que quería a su hija por que era igual a ella. Sin pensarlo, William tenía cerca de su rostro a Yakumo. Se miraron fijamente y el besó su mejilla. Ella hundió su rostro en su cuello y lo mordió ligeramente. William sentía que su cuerpo sufría escalofríos. Sentía el cabello de Yakumo caer en sus piernas. Hasta que verdaderamente notó que su cabello era demasiado largo. Había cerrado los ojos para disfrutar de las sensaciones de la respiración de la joven pero al abrir los ojos, notó que una melena pelirroja estaba sobre su pecho. Cerró los ojos y golpeó a Grell por subirse sobre él. Notó que no había nadie y que las únicas personas eran Grell, él y Yakumo quien se había quedado dormida. William la admiró y sonrió de forma leve.

- "Evángeline dormía igual. ¿Acaso son iguales? No lo creo." pensó descuidadamente.

Su corazón volvía a latir fuerte al notar que ella se movía y se tallaba los ojos con la manga de su sweater negro. Grell notó el nerviosismo de William ante los movimientos de la chica nueva y enfureció. Sus ojos querían derramar lágrimas de odio pues se sentía totalmente indefenso. Sentía que la chica le robaría todos los suspiros a William, que no le volvería a hacer caso y que jamás lo volvería a ver. Se levantó del suelo frío y caminó veloz hacia la chica, haciendo resonar esos tacones con melodía fúnebre. Levantó a la chica del asiento de un jalón de su sweater justo donde el cuello y notó que la chica le sonreía amablemente. Grell se ruborizó ante la mirada tan tierna que le ofrecía que decidió olvidarse del asunto. De pronto, sintió algo extraño en su interior. William lo había tomado de la mano para alejarlo de la joven pero esa forma de tomar su mano no era forcejeado, si no con los dedos entrelazados.


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Por falta de Recur$o$, no pude ponerle color pues me quitan de la máquina. PRometo ponerle colores maravillosos la próxima vez!
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Re: Soñándo con una Esmeralda

Mensaje por Ronald Knox el Vie Mayo 18, 2012 12:48 pm

Wii~, que bueno que me hayas incluido (ya que en tu primera versión no existía mi nombre...)

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Re: Soñándo con una Esmeralda

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